I choose to live...
Una noche alegre... De esas que por mucho tiempo me resultaron ajenas... Y el panorama es todavía mejor... Es la secuela de una escena repetida... Disfruto de mi soledad, aunque casi se me olvida cómo... Una sonrisa se apodera de mi rostro, lo cubre por completo y se muestra con orgullo mientras mis pies van dejando huellas en el sendero del parque... Paisaje que me resulta cada vez más familiar, sin que me lo haya planteado... Sin siquiera haberlo imaginado en mi pasado reciente... Y me acompaña la música... Como siempre. En un círculo infinito y perfecto los acordes se mueven a través de mi piel, erizandola en su recorrido... Y las letras se repiten una y otra vez... Historias que me mueven, de distinta forma... Algunas por resultar cercanas, otras por ser un contraste perfecto con mi presente.
Y quizás sea una mera coincidencia, pero siempre le ha tocado a Maynard ser la voz protagonista de la banda sonora de mi reencuentro conmigo mismo... Y el círculo perfecto vuelve a aparecer en el ambiente, creando la atmósfera que rodea mi propia circunferencia... Ese ciclo infinito por el que transcurren mis días... Y miles de imágenes me visitan, miles de palabras, cálidas voces, miradas sobrecogedoras; todas en un instante... Materializándose en emociones casi incontenibles, manifestándose en las ganas de gritarle al mundo que estoy en paz...
Y las horas se hacen pocas... Los días se escapan corriendo... Pero no en vano... El tiempo no corre muerto en este cauce... Estrujo cada instante, aunque quisiera poder hacer más cosas... Pero he de ser paciente... Aún el proceso de ajuste no llega a su fin y es preciso seguir trabajando en ello...
Y bueno, he de trabajar también en acabar con los puntos bajos, con las caídas, con los días oscuros que tratan de opacar mi alegría semicontinua... Pero va bien... Creo tener la respuesta...
Y me levanto yo mismo hacia el sol... Y la opción es vivir... Como bien dice Maynard, aunque esta vez soy yo quién se libera... Sin ayuda, sin dependencias... Ese se quedó en el camino pidiendo auxilio... Yo sigo caminando, firme y sin temor... Dibujando huellas en esta nueva vía que marca el inicio del viaje más grande que me ha tocado hacer...
Como mi viejo amigo, dejo la patria y me voy a la montaña*.
*Aunque me salto la parte del hermitaño... Prefiero entender la soledad de otra manera.



0 Comentarios:
Publicar un comentario
<< Home